lunes, 2 de septiembre de 2013

RUTA POR LOS DOMINIOS DE GREDOS.

No sabíamos exactamente que ruta hacer o hacia donde dirigirnos, lo que teníamos claro era que el día pintaba estupendo para montar en moto y eso fue lo que hicimos.

La mejor forma de empezar la mañana motera es con un buen desayuno.


Mientras damos buena cuenta de estos molletes tostados con tomate, tiramos la moneda al aire, la elección ganadora fue la de ir hacia la Sierra de Gredos para hincharnos de curvas, puertos de montaña, panorámicas de postal y mucho aire puro.


Por el camino que hemos elegido tenemos que pasar por un montón de pueblos en los que todavía quedan recuerdos de lo que fueron antaño imágenes típicas de la vida diaria, este burro bebiendo en la fuente es un ejemplo.



Subiendo al primer puerto de la jornada nos encontramos un rebaño de cabras en mitad de la carretera


Con mucho cuidado de no "encabronar" a estas cabras en su paseo matinal, adelantamos al rebaño y seguimos nuestro camino.

Aprovechamos algún hueco en la carretera, a modo de mirador improvisado, para contemplar con detenimiento el paisaje


Y llegamos a la cima del Puerto de Mijares.


Y se nos nota en la cara que estábamos más felices que dos perdices.


Porque el día lo merece y las vistas desde aquí son espectaculares, tanto por la vertiente por la que hemos subido...


...como por la parte que nos queda por disfrutar en la bajada.


Pasamos unos minutos practicando "la vista de águila" intentando identificar los pueblos que se ven a lo lejos, de paso también nos refrescamos del calor con la suave brisa que soplaba allí arriba.

Comenzamos el descenso de este puerto y no me puedo despistar mucho porque el puntito negro trazando la curva a derechas es Annette que no espera a tardones como yo.


Por los intercomunicadores no paramos de comentar lo divertida que fue esta bajada de Mijares hasta Casavieja, una primera parte más lenta pero la segunda parte mucho más fluida y sin parar de bailar sobre la moto: derecha-izquierda, el gesto de "untar mantequilla" ilustra perfectamente la forma de bajar este puerto.

Al terminar la bajada nos espera el calor, y como ya es hora de hacer una parada para comer lo hacemos en Ramacastaña, junto a estas descomunales sandías que solo por el peso que tienen ya valen una pasta.


Sentados cómodamente a la sombra de una terraza reponemos fuerzas con un estupendo menú por 9€ al que no le falta para empezar, unas típicas patatas revolconas con sus torreznitos crujientes haciendo de barquitos en el plato.


Nos quedamos tan bien después del postre y el café que cuesta mucho volver a coger las motos pero hacemos un esfuerzo sobrehumano y arrancamos las máquinas para subir a un puerto mítico.


Un puerto que mantiene la historia de los romanos que pasaron por allí hace siglos, trazando las curvas de su empinada calzada romana.


Desde la terraza de su cima se puede ver prácticamente toda la subida, tanto la asfaltada como la calzada romana.


Por eso no me extraña que este mirador tenga tanto éxito y sea un lugar de parada obligado.


Para recordar el momento, Annette posa junto a "Viajera" y "Bandida"


Todavía tenemos una larga vuelta a casa y aunque un mojón de los tiempos del Emperador Julio Cesar nos indica lo que nos queda, no nos hacemos una idea clara de la distancia real.


La ruta sigue y las curvas se suceden a buen ritmo, hoy es un día en el que decimos que "vamos bien" y las trazadas salen, las motos van fluidas de curva a curva, la circulación es nula, no hace ni frío ni calor, en fin....que no es nada raro ROZAR RODILLA en alguna que otra curva.





jajajajajajajajajajajaja















Entre risas y cachondeo por las posturitas que poníamos para salir "auténticos" en la foto, se nos pasó un día inmejorable tanto por la ruta elegida, como por la temperatura tan suave que tuvimos y, como no, por la compañía de Annette que después de la panzada de kilómetros y curvas que hicimos se le había hecho corto.

Hasta la próxima.

lunes, 19 de agosto de 2013

RUTA A LA BOLA DEL MUNDO

La ruta que hoy os cuento va a ser un poco diferente a las anteriores.

Comienza con el firme propósito de huir del terrible calor de la capital, para ello tengo que buscar la cima más alta donde el calor no tenga forma de alcanzarme.

Uno de los puntos más altos que tengo a apenas 60km de mi casa es el Puerto de Navacerrada pero en esta ocasión subiré más arriba de los 1.858m que marcan su cumbre. Muy a mi pesar, para conquistar este objetivo tendré que dejar aparcada la moto pues el tramo final está cortado a la circulación de vehículos a motor y no me queda más remedio que darme la caminata para alcanzar LA BOLA DEL MUNDO


Toda la tarde para mi solo, gasolina en el depósito y unas zapatillas cómodas para andar, es todo lo que necesito para pasarlo bien hoy.

Siendo fiel al dicho de: "el viaje más aburrido entre dos puntos es la linea recta" haré un recorrido más entretenido donde no faltarán curvas y lugares curiosos por donde he pasado muchas veces sin fijarme en sus detalles.

Salgo de la autovía de Colmenar para que los rotores de los helicópteros del cuartel de la FAMET (Fuerza Aeromóvil del Ejercito de Tierra) me alivien un poco el calor que tengo.


No tengo demasiada suerte y sigo acercándome a la sierra que me recibe con estas impresionantes vistas.


Por este viaducto que salva el valle discurre la linea ferroviaria de Alta Velocidad hacia Segovia, la verdad es que desentona totalmente con el paisaje pero los usuarios del tren estarán encantados de ahorrar tiempo pasando por aquí.

Cruzo por mitad de un pueblo que me da la bienvenida como ningún otro.


En Guadalix de la Sierra se rodó "Bienvenido Mister Marshall" de Luis Garcia Berlanga, a día de hoy es más conocido por tener en su municipio la Casa de Gran Hermano, creo que han salido perdiendo con el paso del tiempo.

Si afino mi vista puedo ver a lo lejos el siguiente pueblo a los pies del Pantano de Santillana


Se trata de Manzanares el Real, dominado y protegido por su castillo (parte inferior izquierda de la foto), también puedo ver las antenas de color rojo y blanco hasta donde tendré que subir (parte superior derecha de la foto).

El Castillo de Manzanares o mejor dicho Castillo de los Mendoza es uno de los mejor conservados en toda la Comunidad y en su interior se firmó el Estatuto de Autonomía de Madrid.


Justo en la parte opuesta al castillo y atravesando la gran cantidad de agua embalsada en el pantano, puedo ver otra torre que se alza sobre las aguas.


 La primera presa que se construyó se inauguró en 1908 y el muro que contenía las aguas terminaba en este torreón construido a semejanza de las torres del Castillo de los Mendoza.
La posterior ampliación del embalse en 1969 hizo que el muro quedara cubierto por las aguas sobresaliendo de ellas solamente el torreón.

Busqué la forma de acercarme lo máximo posible para ver esta construcción que emergía de las aguas como una sirena


Pese a atravesar zonas prohibidas, por suerte, ahora libres de vigilancia, no pude acercarme a el más que esto


Aunque por internet he encontrado fotos mucho más cercanas donde se pueden ver mejor sus detalles.


Vuelvo al terreno donde se encuentra el objetivo que hoy me he marcado porque al final me lío y se me hace de noche.


Recorro los poco más de 8km de subida asfaltada que tiene el Puerto de Navacerrada y dejo aparcada la moto a la sombra y a buen recaudo hasta que vuelva de mi ascensión pedestre.


Desde el parking empiezo la subida por un empinado camino de hormigón que gana altura en un interminable zigzaguear por la falda de la montaña.


Esta primera parte de la marcha voy caminando junto a un manto espectacular de flores amarillas que no tengo ni idea de su nombre pero adornan el paisaje de forma inmejorable.


En algunos momentos me acompañan en mi paseo esforzados ciclistas que sufriendo estas terribles rampas de hasta el 12% pretenden llegar también a la cima.



A medida que mis pasos cansinos suben por esta tortura para los caminantes, las vistas que tengo sobre el horizonte mejoran notablemente.



El objetivo original de escapar del calor estaba conseguido pues la temperatura era muy agradable.

En algún recodo del camino puedo llegar a ver las antenas que marcan la llegada a lo más alto aunque todavía me queda un buen trecho por recorrer.


Llego a un descansillo en tan fatigosa subida, un bar en mitad de la montaña aunque por desgracia está cerrado y vigilado por ganado bravío al que procuro no molestar por si acaso.



Continuo la marcha imaginando la dificultad de los motoristas que cubren la Vuelta Ciclista para salir airosos de este camino en pendiente interminable, cargados con un cámara a sus espaldas y al paso casi parado que tiene que llevar un ciclista por esta zona.


Ya tengo a mi alcance las famosas antenas repetidoras colocadas en el año 1959 en este Alto de Guarramillas para mejorar la señal de televisión y radio.


La subida hasta aquí ha merecido la pena solo por contemplar estas panorámicas.


Además como el cielo está despejado incluso se puede ver la ciudad desde aquí arriba.



Paseo por los alrededores de las antenas y me encuentro esta cacerola boca abajo a modo de mapa



De los 1859 metros a los que dejé aparcada la moto, he subido hasta los 2.262 por un camino que no llega a los 3km y he tardado 1 hora en recorrer. No está mal para mi particular "Camino de Santiago".

Desde este punto me contemplan por un lado la cima de Peñalara, todavía con restos de nieve en su cima.


Y por el otro lado la formación de cohetes......digo, antenas de un llamativo rojo y blanco que dominan la vista

La bajada hasta el parking no es más fácil pues aunque la carretera es cuesta abajo, los muslos y las rodillas tienen que soportar el peso del cuerpo en caída libre.

Tardo algo menos en bajar que en subir y como premio a la ruta me regalo un café con hielo mirando con tranquilidad el camino recorrido hace unos instantes.


La tarde va llegando a su fin, vuelvo a ponerme el casco guardado en una de las maletas de la moto y comienzo la bajada del Puerto de Navacerrada hacia casa no sin antes parar en un apartadero a la derecha, es la Fuente de los Geólogos, donde muchas veces he visto gente llenando sus garrafas con el agua que mana de ella.


Construida en 1932 de granito, en homenaje a los primeros geólogos que estudiaron la Sierra de Guadarrama.

Para terminar cojo un desvio que indica Puente Medieval, justo antes de entrar en la autovía de Colmenar.


Un poco escondido de las miradas ajenas pero conservando su estructura y finalidad desde hace tantos años.

Hasta aquí mi ruta moto-treking, me gustó mucho el paseo, tanto motorizado como a pie, posiblemente lo repetiré en alguna otra ocasión aprovechando un día despejado para contemplar con toda claridad los detalles que se pueden ver desde esas alturas.

Un saludo y hasta la próxima.