Durante los tiempos de la Reconquista, se formó una linea de castillos que fueron asegurando y repoblando el terreno reconquistado a los musulmanes.
Puesto que la provincia de Toledo la tenemos al lado de casa y es una de las que más castillos tiene en sus tierras, preparamos una ruta que fuera uniendo los pueblos con los castillos más importantes de la zona.
Se suponía que el día iba a ser soleado y con cielos despejados y cuando nos levantamos de la cama y subimos las persianas nos encontramos que la niebla domina el paisaje. De todas formas nos pusimos en marcha con la esperanza de que a lo largo del día fueran despejándose los cielos.
Nos plantamos en Toledo en un suspiro y subimos al mejor mirador de la ciudad: el Parador de Turismo.
Todavía quedan restos de la niebla de la que hablaba pero por suerte no nos impide que veamos lo bonita que es esta ciudad.
Dejamos la ciudad imperial haciendo una parada en el Puente de Alcántara
Tomamos dirección sur y a bastantes kilómetros de distancia podemos ver, subido en lo alto de un monte, el castillo de Almonacid de Toledo
No está en muy buen estado de conservación, su misión fue la de vigilar el camino que se seguía hacia la Mancha, hay un sendero que sube hasta allí arriba pero con las motos sería complicado hacerlo así que nos conformamos con verlo desde aquí.
Otro castillo mucho más accesible y mejor conservado es el de Mascaraque. Integrado en el interior del pueblo llegamos a el con mucha más facilidad.
Continuamos nuestro andar por carreteras solitarias junto a campos cultivados con olivos que dibujan filas infinitas que se pierden en el horizonte.
Aprovechando otra elevación del terreno nos acercamos a otro castillo importante.
Se trata del Castillo de Piedras Negras, junto a la localidad de Mora. Parece construido aprovechando la longitud de la larga cadena rocosa que le sirve de base.
Seguimos nuestra ruta medieval para acercarnos a un pueblo donde hace siglos abundaban los manzanos y de ello cogió su nombre: Manzaneque.
Aquí también encontramos castillo integrado en el trazado de la ciudad, callejeando un poco llegamos a su puerta.
Es propiedad del ayuntamiento y está totalmente restaurado, incluso puede visitarse si no hay más ganas de montar en moto (no era nuestro caso).
Nos acercamos a una localidad muy conocida y turística, en plena llanura manchega, nosotros esta vez vamos buscando su castillo.
Pero esta localidad es más conocida por la linea de molinos que adornan su montaña, estamos en Consuegra.
Hacemos una parada para admirar tanto a los molinos como al castillo del que se dice que "los invasores necesitaban romper 7 puertas para llegar al núcleo de la fortaleza"
De camino a algún sitio donde reponer fuerzas y llenarnos los estómagos pasamos junto al Castillo de Guadalerzas
Como curiosidad , contar que La Orden de Calatrava convirtió su misión defensiva en hospital amurallado para atender a los caballeros de Santiago y el Temple cuando se encontraban heridos o enfermos.
Por fin llegamos a un pueblo conocido no por tener un gran castillo sino por tener una concejala muy conocida mediáticamente aunque a mi, su nombre se me "Olvido", estamos en los Yébenes
Buscando una gasolinera para llenar también los estómagos de las motos, preguntamos a un vecino algún sitio dónde comer y nos aconsejó ir a "El Artillero".
No comimos nada mal y el sitio es muy tranquilo.
Dejamos los Yébenes sin cruzarnos con la famosa concejala y seguimos nuestra búsqueda del siguiente castillo.
Pasamos por la localidad de Orgaz y como no podía ser de otra forma visitamos su castillo que también forma parte del entramado urbanístico del pueblo.
Defendió el camino a Sevilla y su torre no cabe en el angular de mi cámara de fotos, mide más de 20 metros
Otro atractivo que visitamos en Orgaz es su Plaza Mayor
Es un ejemplo típico de plaza toledana con soportales
La lista de pueblos que me preparé para ir conociendo sus castillos va llegando a su fin, paramos en Polan para ver lo que debió ser un enorme castillo a juzgar por la altura de sus torres y el grosor de sus muros.
Ahora solo quedan sus ruinas
Para poner fin a esta ruta hacemos una visita a Guadamur donde se encuentra el castillo que nos pareció más bonito y mejor conservado de todos.
Hoy en día es de propiedad privada y su dueño hace vida en el interior de castillo
Conocidos personajes han pasado por el utilizándolo como residencia temporal.
Felipe el Hermoso y Juana la Loca, el emperador Carlos V, incluso paso un tiempo encerrada también la Princesa de Eboli.
Para reponernos de tanto castillo y tanta historia medieval hicimos un alto en el camino de regreso a casa para refrescarnos y quitarnos un poco el calor que finalmente nos acompañó durante todo el día.
La parada también nos sirvió para ir pensando en la próxima ruta que tenemos que hacer así que.....
Hasta la próxima.
sábado, 19 de abril de 2014
viernes, 14 de marzo de 2014
"LA PRIMERA PARA ABAJO."
Esta fue la frase que le dije a Annette cuando se subía a la moto después de cinco meses esperando a que amaneciera un día con temperaturas suaves para conducir su moto sin pasar frío.
La Bandit arrancó como una campeona, por suerte para ella, me encargo de sus cuidados mientras pasa el invierno en dique seco.
Conducir la moto es como montar en bici y en este tiempo no se le había olvidado así que nos pusimos en marcha para aprovechar el día lo máximo posible.
Comenzamos la ruta saliendo de Madrid por la A-2 con los aviones sobrevolando nuestros cascos .
Pasados los primeros kilómetros en los que moto y conductora volvieron a conocerse, hacemos la primera parada porque todavía estamos en ayunas.
Puesto que es domingo, lo clásico es desayunar unas buenas porras.
Mientras desayunamos, podemos ver en la calle a los vecinos del pueblo plantando olivos.
Seguimos nuestro paseo dominical haciendo otra parada en un pequeño pueblo: Nuevo Baztán.
Como podéis ver, el día era realmente bueno para salir en moto y pudimos ver motos hasta debajo de las piedras.
Impresionante la fachada del Palacio de Goyeneche que preside la Plaza Mayor.
Volvemos a la ruta cruzando pueblos de calles estrechas.
Y buscando la mejor trazada para recorrer estas carreteras tan entretenidas.
Los meses que Annette ha pasado sin practicar no se le notan mucho y pronto coge soltura.
Alguna recta también encontramos pero procuramos que fueran pocas.
Sin darnos cuenta miramos a las alturas para observar que hemos llegado a Brihuega
Siguiendo el cauce del río Tajuña encontramos esta cascada natural que bien merece una parada.
Y llegando a Cifuentes hacemos otra parada más ya que es la hora del aperitivo.
Os puedo prometer que allí sentados se estaba de lujo y se nos pasó por la cabeza la idea de quedarnos a comer pero Annette no estaba cansada y quería seguir la ruta.
Nos quedaban muchas curvas y paisajes por recorrer.
Las chimeneas humeantes de la Central Nuclear de Trillo y las Tetas de Viana son testigos de nuestro paso.
La carretera se empieza a retorcer y el ritmo pasa de "modo paseo".....
....a "modo como te duermas me escapo".
Con todo lo que ha llovido estos meses atrás el pantano podía estar más lleno pero aun le falta mucho para llegar a su máxima capacidad.
Seguimos bordeando el pantano y disfrutando de imágenes como estas.
Es hora de comer y otra de las cosas típicas que pasan los domingos es comer paella
No fue la mejor que hemos probado pero se dejaba comer. Lo que estuvo de vicio fue la mousse de chocolate que nos pedimos de postre.
Volvimos a las motos con los estómagos llenos y las ganas de seguir montando en moto renovadas por eso nos acercamos a un pueblo cercano con aire medieval.
El Castillo, que en otro tiempo perteneció a la Orden de Calatrava, y protegía la zona de invasiones almohades, ahora está casi derruido pero aun es considerado bien de interés cultural y puede visitarse.
Y de vuelta a casa comentamos que ojalá el tiempo se calme y se mantengan estas temperaturas muchas semanas, que ya estamos hartos de agua y frío.
Los almendros están anunciando que la primavera está a punto de llegar y con ella las salidas moteras seguro que se harán más habituales.
Hasta pronto.
La Bandit arrancó como una campeona, por suerte para ella, me encargo de sus cuidados mientras pasa el invierno en dique seco.
Conducir la moto es como montar en bici y en este tiempo no se le había olvidado así que nos pusimos en marcha para aprovechar el día lo máximo posible.
Comenzamos la ruta saliendo de Madrid por la A-2 con los aviones sobrevolando nuestros cascos .
Pasados los primeros kilómetros en los que moto y conductora volvieron a conocerse, hacemos la primera parada porque todavía estamos en ayunas.
Puesto que es domingo, lo clásico es desayunar unas buenas porras.
Mientras desayunamos, podemos ver en la calle a los vecinos del pueblo plantando olivos.
Seguimos nuestro paseo dominical haciendo otra parada en un pequeño pueblo: Nuevo Baztán.
Como podéis ver, el día era realmente bueno para salir en moto y pudimos ver motos hasta debajo de las piedras.
Impresionante la fachada del Palacio de Goyeneche que preside la Plaza Mayor.
Volvemos a la ruta cruzando pueblos de calles estrechas.
Y buscando la mejor trazada para recorrer estas carreteras tan entretenidas.
Los meses que Annette ha pasado sin practicar no se le notan mucho y pronto coge soltura.
Alguna recta también encontramos pero procuramos que fueran pocas.
Sin darnos cuenta miramos a las alturas para observar que hemos llegado a Brihuega
Siguiendo el cauce del río Tajuña encontramos esta cascada natural que bien merece una parada.
Y llegando a Cifuentes hacemos otra parada más ya que es la hora del aperitivo.
Os puedo prometer que allí sentados se estaba de lujo y se nos pasó por la cabeza la idea de quedarnos a comer pero Annette no estaba cansada y quería seguir la ruta.
Nos quedaban muchas curvas y paisajes por recorrer.
Las chimeneas humeantes de la Central Nuclear de Trillo y las Tetas de Viana son testigos de nuestro paso.
La carretera se empieza a retorcer y el ritmo pasa de "modo paseo".....
....a "modo como te duermas me escapo".
Con todo lo que ha llovido estos meses atrás el pantano podía estar más lleno pero aun le falta mucho para llegar a su máxima capacidad.
Seguimos bordeando el pantano y disfrutando de imágenes como estas.
Es hora de comer y otra de las cosas típicas que pasan los domingos es comer paella
No fue la mejor que hemos probado pero se dejaba comer. Lo que estuvo de vicio fue la mousse de chocolate que nos pedimos de postre.
Volvimos a las motos con los estómagos llenos y las ganas de seguir montando en moto renovadas por eso nos acercamos a un pueblo cercano con aire medieval.
El Castillo, que en otro tiempo perteneció a la Orden de Calatrava, y protegía la zona de invasiones almohades, ahora está casi derruido pero aun es considerado bien de interés cultural y puede visitarse.
Y de vuelta a casa comentamos que ojalá el tiempo se calme y se mantengan estas temperaturas muchas semanas, que ya estamos hartos de agua y frío.
Los almendros están anunciando que la primavera está a punto de llegar y con ella las salidas moteras seguro que se harán más habituales.
Hasta pronto.
viernes, 28 de febrero de 2014
MISION: CARGAR BATERIAS.
Después de aguantar el paso de una ciclogénesis detrás de otra semana tras semana desde primeros de año, de tener la moto sin poder mover del garaje acumulando polvo, la batería en niveles mínimos de carga pidiendo urgentemente salir a reponer la fuerza que ha ido perdiendo por estar parada, parece que por fin, el tiempo nos daba una tregua durante un par de días y no queríamos perder esta ocasión.
Nuestros amigos Alberto y Arancha estaban en el mismo caso que nosotros, ellos por lo menos habían ido a la Concentración de Pingüinos a primeros de Enero pero desde entonces, la batería de su BMW también perdía fuerza por momentos.
Nos debíamos encontrar en el Puerto de la Cruz Verde a las 10:30 pero eran las 10:00 cuando salíamos de nuestro garaje. El camino para llegar hasta el punto de encuentro lo tuve que cambiar y fuimos por la ruta más rápida, y doy fe que fue muy rápida.
La Paneuropean espabiló pronto del reposo al que se había acostumbrado, a la vez que empezó a cargar la batería desapareció la carbonilla que podía tener acumulada.
De todas formas no se pueden hacer milagros y llegamos con retraso a la cita, ellos ya estaban en la terraza del puerto, acompañados por el padre de Alberto que también es motero y nos acompañó un tramo de ruta a lomos de su R1150RT.
La ruta la tenía memorizada en la cabeza, buen asfalto, muchas curvas y un ritmo alegre pero seguro. En cuestión de climatología tuvimos un poco de todo, nubes, claros e incluso niebla al acercarnos al río Alberche.
La primera parada la hacemos en Venta del Obispo, aunque luce el sol la temperatura no pasa de 6ºC, la terraza que tenía preparada el bar en la calle era tentadora pero cuando entramos en el interior y vimos la chimenea funcionando a toda mecha ya no hubo más dudas en cuanto a dónde quedarnos..
El aperitivo no podía ser otro que el más típico de la zona en estas fechas: unas revolconas.
Nos costó salir de allí por lo a gusto que estábamos, sentados alrededor de la mesa junto a la chimenea, pero nuestra "misión" tenía que continuar.
No dio tiempo a que las motos cogieran calor en sus motores cuando estábamos parando otra vez en un impresionante mirador: el Puerto del Pico.
Imponente la Adventure de Alberto y Arancha.....si no estuviéramos tan contentos con la Pan.....
Alguien se debió dejar las ventanas abiertas porque corría un vendaval bastante molesto.
Nosotros también posamos.
Entre el fuerte aire que soplaba y el frío que hace en esas alturas aguantamos poco allí arriba y enseguida comenzamos a disfrutar de la carretera que baja hacia Mombeltrán.
Conforme bajábamos hacia el valle ganábamos temperatura y cuando terminamos la bajada la temperatura volvió a ser muy agradable.
Hicimos otra parada a los pies del puerto pues era hora de comer.
Mientras comíamos charlamos de todo pero el tema estrella fue los viajes moteros que tenemos en mente
Con el estómago lleno y las ganas de seguir montando en moto renovadas propuse dos rutas posibles para ir volviendo a casa, por mayoría absoluta salió elegida la ruta más divertida (no esperaba menos de vosotros).
Para amenizar el regreso subimos la retorcida carretera del Puerto de Mijares y aunque no queda nieve por ningún sitio si que pudimos ver que el frío todavía es dueño y señor en las umbrías.
Nuestros amigos Alberto y Arancha estaban en el mismo caso que nosotros, ellos por lo menos habían ido a la Concentración de Pingüinos a primeros de Enero pero desde entonces, la batería de su BMW también perdía fuerza por momentos.
Nos debíamos encontrar en el Puerto de la Cruz Verde a las 10:30 pero eran las 10:00 cuando salíamos de nuestro garaje. El camino para llegar hasta el punto de encuentro lo tuve que cambiar y fuimos por la ruta más rápida, y doy fe que fue muy rápida.
La Paneuropean espabiló pronto del reposo al que se había acostumbrado, a la vez que empezó a cargar la batería desapareció la carbonilla que podía tener acumulada.
De todas formas no se pueden hacer milagros y llegamos con retraso a la cita, ellos ya estaban en la terraza del puerto, acompañados por el padre de Alberto que también es motero y nos acompañó un tramo de ruta a lomos de su R1150RT.
La ruta la tenía memorizada en la cabeza, buen asfalto, muchas curvas y un ritmo alegre pero seguro. En cuestión de climatología tuvimos un poco de todo, nubes, claros e incluso niebla al acercarnos al río Alberche.
La primera parada la hacemos en Venta del Obispo, aunque luce el sol la temperatura no pasa de 6ºC, la terraza que tenía preparada el bar en la calle era tentadora pero cuando entramos en el interior y vimos la chimenea funcionando a toda mecha ya no hubo más dudas en cuanto a dónde quedarnos..
El aperitivo no podía ser otro que el más típico de la zona en estas fechas: unas revolconas.
Nos costó salir de allí por lo a gusto que estábamos, sentados alrededor de la mesa junto a la chimenea, pero nuestra "misión" tenía que continuar.
No dio tiempo a que las motos cogieran calor en sus motores cuando estábamos parando otra vez en un impresionante mirador: el Puerto del Pico.
Imponente la Adventure de Alberto y Arancha.....si no estuviéramos tan contentos con la Pan.....
Alguien se debió dejar las ventanas abiertas porque corría un vendaval bastante molesto.
Nosotros también posamos.
Entre el fuerte aire que soplaba y el frío que hace en esas alturas aguantamos poco allí arriba y enseguida comenzamos a disfrutar de la carretera que baja hacia Mombeltrán.
Conforme bajábamos hacia el valle ganábamos temperatura y cuando terminamos la bajada la temperatura volvió a ser muy agradable.
Hicimos otra parada a los pies del puerto pues era hora de comer.
Mientras comíamos charlamos de todo pero el tema estrella fue los viajes moteros que tenemos en mente
Con el estómago lleno y las ganas de seguir montando en moto renovadas propuse dos rutas posibles para ir volviendo a casa, por mayoría absoluta salió elegida la ruta más divertida (no esperaba menos de vosotros).
Para amenizar el regreso subimos la retorcida carretera del Puerto de Mijares y aunque no queda nieve por ningún sitio si que pudimos ver que el frío todavía es dueño y señor en las umbrías.
¡¡¡¡CARAMBANOS!!!!
Con lo poco que le gusta el frío a Annette y lo contenta que está aquí posando.
Seguimos bajando el puerto con cierto cuidado porque había muchas curvas con arenilla, luego el asfalto mejora enormemente y practicamos el arte de la trazada con una sonrisa imborrable dentro del casco.
Mi intención era parar a tomar algo en el bar motero de Navaluenga pero nos encontramos que estaba cerrado por "incendio", esperemos que sea poca cosa.
Hicimos otra tirada larga y justo cuando nos empezaba a doler el culo, unos amables Guardias Civiles nos invitaron a parar a la derecha para que, a la vez que descansábamos un poco les enseñáramos la documentación de las motos.
No tuvimos ningún problema y todo estaba correcto por lo que continuamos nuestro camino llevándonos para nuestro recuerdo una foto del momento.
Y el día no dio para mucho más, nos despedimos en la Cruz Verde hasta que volvamos a poner en marcha nuestras motos (que será pronto), volviendo nos chupamos 30km de atasco por un accidente a la entrada de Madrid por la A6, menos mal que con la moto fuimos avanzando poco a poco entre la fila de coches.
Esta es la ruta final que recorrimos.
La misión de la ruta se cumplió de sobra, ahora nos queda que no pase mucho tiempo en repetirla.
Un saludo y hasta pronto.
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